lunes, 13 de abril de 2015

Bloque II: Tema 1: Cambios en los Seres Vivos y Procesos de Extinción


Muchos investigadores han encontrado restos fósiles de organismos que no se parecían a los conocidos en la naturaleza. Tuvieron que interpretar, comparar y estudiar para así poder describir sus particularidades y el medio que los rodea.
Es muy probable que varios seres mitológicos hayan surgido como una explicación de la presencia de estos restos y de la imaginación de quienes los encontraban.
Sin embargo, estas explicaciones no convencían a todos acerca del origen de los restos, huellas o rastros encontrados. A algunas personas les producían más dudas, especialmente a quienes sostenían la idea de que eran restos y rastros de organismos del pasado.
El geólogo británico Charles Lyell (1797-1875) publicó en 1830 un libro llamado Principios de geología. En este se propuso que la corteza de la tierra había llegado a su forma actual mediante cambios constantes.
Pensó que los volcanes y la erosión, entre otros factores, habían contribuido a ello. Para realizar estos cambios deben transcurrir periodos muy largos de tiempo. El autor establece en su libro que la corteza terrestre es dinámica, se mueve y está en constante cambio.
Los restos fósiles de algunos organismos que vivieron en otra época y que al morir quedaron en la superficie fueron cubiertos por varias capas de sedimentos, tierra y otros organismos que los preservaron.
A los restos, huellas e impresiones que dejaron esos organismos, como las plantas y los animales que vivieron hace miles o millones de años, se les llama fósiles.
La palabra fósil deriva del término latino fossilis, que significa “excavado”. Los restos de los organismos encontrados deben tener al menos 10 000 años de antigüedad para que se les considere fósiles.
En el caso de los fósiles, es importante el tipo de suelo en el que quedan sepultados los organismos. Por ejemplo, el fino sedimento que se encuentra a la orilla de un lago permite una impresión mejor que la que se puede lograr en una superficie sólida.
Muchos de los fósiles que se encuentran son restos, huellas e impresiones de los organismos originales preservados a lo largo del tiempo por la acción de procesos naturales como la sedimentación, la permineralización, la cristalización y la carbonización, entre otros.
Algunos fósiles pueden ser tan precisos que es posible notar detalles de partes duras, por ejemplo los corales, conchas, huesos y vertebras o las partes blandas de hojas, tallos, semillas, músculos, piel o plumas de aves.
La interacción del registro fósil que hacen geólogos y paleontólogos sugiere la evidencia de extinciones masivas de numerosas especies. Algunas fueron ocasionadas por cambios drásticos en la formación del relieve terrestre, otras por cambios en el clima y otras por la actividad humana.
Estratificación
La estratificación es el proceso mediante el cual se forman las distintas capas del suelo de la tierra. Esto nos brinda la posibilidad de ubicar los fósiles.
Si encontramos un estrato o afloramiento con características como las del tipo de fósil que contiene, se puede interpretar cuándo se formó y qué estratos están arriba o debajo de él.
La ubicación de los fósiles proporcionan al investigador información por lo que representan y también por la condición en que se descubren: el lugar, los organismos que los acompañan y sus hábitos.
Una vez que los investigadores han localizado los registros fósiles, los extraen y los llevan a un laboratorio especializado para examinarlos y estudiarlos durante los siguientes años.
El estudio e interpretación de los registros fósiles y las comparaciones que hacen de ellos los investigadores permiten aprender del ambiente donde vivieron, establecer la relación con los cambios ocurridos en el tiempo, la abundancia de los organismos, la aparición de nuevas especies de animales, plantas y, en algunas ocasiones, comprender sobre los procesos que dieron origen a su extinción.
La interpretación de los registros fósiles, junto con la evidencia de transformación de la corteza terrestre y la observación de plantas y animales, le sirvieron a Charles Darwin (1809-1882) para escribir su libro El origen de las especies publicado en 1859.
En él estableció que los seres vivos cambian de manera lenta y constante, y que estos pequeños cambios se heredan de generación en generación. Si las condiciones del ambiente son favorables en relación con los cambios, los organismos sobreviven.
Darwin plantea que los individuos de una misma especie nacen con diferencias entre sí. Las características que los hacen diferentes intervienen como ventajas o desventajas.
Los organismos con ventajas en determinado ambiente pueden dejar más descendencia que otros individuos con características distintas que se hallan en las mismas condiciones.
Darwin llamó a este mecanismo selección natural. Que es la base de la evolución de la vida. Gracias a ella, los organismos con más éxito reproductivo logran sobrevivir en mejores condiciones y desplazan a los que no pueden heredar su información a lo largo de generaciones.

INDICE





Cambios en los Seres Vivos

No hay comentarios.:

Publicar un comentario